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Qué hacer cuando aparece la artrosis: recomendaciones
Cuando aparece el dolor articular, muchas personas piensan
que es algo inevitable. Sin embargo, la realidad suele ser más compleja.
Hoy sabemos que muchas patologías articulares, como la
artrosis o el desgaste del cartílago, pueden mejorar significativamente cuando
se entienden bien y se abordan con el enfoque adecuado. No se trata solo de
tratar el dolor en el momento en que aparece, sino de aprender a cuidar la
articulación y mantenerla funcional.
En Clínica Sohail vemos con frecuencia pacientes que llegan
con dolor de rodilla, cadera o columna pensando que su situación no tiene
solución. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, ejercicio bien pautado y
tecnología terapéutica cuando es necesario, muchas veces el cuerpo responde
mejor de lo que imaginaban.
Estas son algunas de las recomendaciones que solemos
compartir con nuestros pacientes.
1.
Mantener el movimiento, incluso cuando hay dolor
Uno de los errores más habituales cuando aparece dolor
articular es dejar de moverse. El movimiento, sin embargo, es una de las
herramientas más importantes para proteger una articulación. Cuando se mueve de
forma controlada:
·
se mantiene la movilidad
·
mejora la circulación en los tejidos
·
la musculatura que protege la articulación se
mantiene activa
Caminar, realizar ejercicios de movilidad o introducir
trabajo de fuerza adaptado suele ayudar a que la articulación funcione mejor.
El objetivo no es evitar el movimiento, sino aprender qué tipo de movimiento
necesita cada caso.
2.
Fortalecer los músculos que protegen la articulación
Las articulaciones no funcionan de manera aislada. La
estabilidad de una rodilla, una cadera o la columna depende en gran parte de la
musculatura que las rodea. Cuando esta musculatura se debilita, la articulación
recibe más carga y el dolor aparece con mayor facilidad.
Por eso, en fisioterapia se trabaja mucho el fortalecimiento
progresivo de estructuras como:
·
glúteos
·
cuádriceps
·
musculatura estabilizadora de la cadera
·
musculatura profunda del core
Un músculo fuerte no elimina el desgaste articular, pero
puede reducir significativamente la carga sobre la articulación y mejorar su
funcionamiento.
3. Evitar
largos periodos de reposo
El reposo absoluto rara vez es la solución cuando hablamos
de problemas articulares. Cuando una articulación permanece demasiado tiempo
sin movimiento: pierde movilidad, los tejidos se vuelven más rígidos y la
musculatura pierde capacidad de soporte.
Por eso, incluso en fases de dolor, suele ser recomendable
mantener actividad adaptada, evitando los gestos que provocan dolor intenso,
pero sin abandonar el movimiento.
4.
Revisar los hábitos del día a día
Muchas molestias articulares no aparecen durante el
ejercicio, sino durante actividades cotidianas. Pasar muchas horas sentado,
mantener posturas repetidas o realizar movimientos que sobrecargan siempre la
misma articulación puede generar tensión acumulada. A veces basta con pequeños
cambios en la forma de sentarse, caminar o levantarse para reducir la presión
sobre una articulación dolorosa.
5.
Apoyarse en tecnología terapéutica y tratamiento específico
En algunos casos, especialmente cuando existe desgaste del
cartílago, edema óseo, lesiones articulares o procesos degenerativos, el
tratamiento puede beneficiarse del uso de tecnología terapéutica avanzada
combinada con fisioterapia y ejercicio adaptado.
En Clínica Sohail utilizamos distintas herramientas que nos
permiten abordar el problema desde varios ángulos. Cada una tiene una función
diferente dentro del proceso de recuperación.
MBST
OsteoSpin (resonancia magnética terapéutica)
La MBST OsteoSpin es una tecnología basada en los principios
de la resonancia magnética que se utiliza con finalidad terapéutica. Su
objetivo es estimular el metabolismo celular de los tejidos dañados,
especialmente en estructuras como el cartílago, el hueso o los discos
intervertebrales.
Se utiliza en casos de artrosis, desgaste del cartílago,
edema óseo o problemas discales, favoreciendo los procesos biológicos de
reparación del propio tejido.
El objetivo de esta terapia no es únicamente aliviar el dolor, sino favorecer los procesos biológicos de reparación del propio tejido, lo que puede ayudar a mejorar la función de la articulación a medio plazo.

Magnetolith
(estimulación electromagnética de alta energía)
Magnetolith es una tecnología que utiliza campos
electromagnéticos de alta energía para actuar sobre tejidos profundos. Esta
estimulación ayuda a: activar procesos de regeneración celular, mejorar la
circulación local, disminuir la inflamación y aliviar el dolor.
Se utiliza con frecuencia en lesiones musculares, tendinosas o articulares, especialmente cuando queremos estimular la recuperación del tejido y acelerar el proceso de reparación.

Ecografía
musculoesquelética
La ecografía es una herramienta fundamental para comprender qué está ocurriendo dentro del tejido lesionado. Permite observar en tiempo real estructuras como: tendones, músculos, ligamentos y articulaciones. Esto nos ayuda a afinar el diagnóstico y adaptar mejor el tratamiento, algo especialmente importante en lesiones deportivas o problemas articulares complejos.

Tratamiento
fisioterapéutico en camilla
La base de cualquier tratamiento sigue siendo el trabajo
clínico del fisioterapeuta. El tratamiento en camilla permite actuar
directamente sobre los tejidos mediante técnicas como: terapia manual,
movilización articular, tratamiento de tejido blando y liberación miofascial.
Estas técnicas ayudan a reducir el dolor, mejorar la movilidad y normalizar el funcionamiento de la articulación o del músculo afectado. La tecnología puede ayudar, pero siempre forma parte de un enfoque más amplio en el que el fisioterapeuta guía el proceso.

Zona de
recuperación y readaptación deportiva
Una vez que el dolor comienza a mejorar, el siguiente paso
es recuperar la función. Por eso es fundamental el trabajo en la zona de
recuperación deportiva, donde se introducen ejercicios específicos para:
recuperar fuerza, mejorar la estabilidad articular, reentrenar patrones de
movimiento y preparar el cuerpo para volver a la actividad diaria o al deporte.
Este proceso de readaptación es clave para evitar recaídas y para que la recuperación sea realmente duradera.

Un
enfoque que combina varias herramientas
La experiencia clínica nos muestra que las mejores
recuperaciones suelen aparecer cuando se combinan diferentes herramientas:
fisioterapia manual, tecnología terapéutica, ejercicio adaptado y seguimiento
de la evolución.
El objetivo no es depender de una sola técnica, sino
utilizar cada herramienta cuando aporta valor al proceso de recuperación.
Porque cada cuerpo es diferente y cada lesión necesita un enfoque específico.
¿Qué
tratamiento es mejor para la artrosis o el desgaste del cartílago?
Cuando una persona recibe el diagnóstico de artrosis o
desgaste del cartílago, la pregunta aparece casi de inmediato: ¿cuál es el
mejor tratamiento? La respuesta, aunque pueda parecer simple, es importante
entenderla bien: no existe un único tratamiento válido para todos los casos.
La artrosis no es una lesión puntual que se resuelva con una
intervención concreta. Es un proceso que afecta a la articulación y que puede
evolucionar de forma diferente en cada persona. Por eso, el enfoque más
efectivo suele ser combinar distintas estrategias que actúan sobre el dolor, la
función y la calidad del tejido.
¿Tienes dudas? Puedes escribirnos para que podamos ayudarte
con tu caso.

