Pasos a seguir tras la rotura del ligamento cruzado anterior (LCA)

Juan estaba jugando su partido de entrenamiento habitual de los martes y como es habitual en el fútbol, botas de tacos, césped y muchos cambios de dirección, una combinación que hace sufrir mucho a nuestras rodillas. Pero esta vez fue diferente, corría a defender cuando se dio cuenta de que el balón pasaba por su izquierda en el momento que él apoyaba la derecha. Quiso girar rápidamente a su izquierda, pero la bota no giró con él y entonces: ¡crack! Crujido en la rodilla y malas sensaciones… más tarde se enteraría que se había roto su Ligamento Cruzado Anterior.

¿Cuál es la función del LCA?

Desde el punto de vista de la fisioterapia, el ligamento cruzado anterior protege la rodilla en su deslizamiento anterior (cóndilo hacia atrás) y extensión además de rotación en menor medida. Por tanto, el ligamento cruzado anterior provee a la rodilla de una estabilidad adicional.

¿Por qué se puede producir una lesión de estas características?

Lo más típico a la hora de lesionarse es lo que le pasó a Juan, una frenada con giro que es más frecuente además en personas con gran desequilibrio muscular entre isquiotibiales y cuádriceps, ya que el cuádriceps produce grandes impulsos que los isquiotibiales no pueden frenar y finalmente lesionan la articulación.

Procedimiento para la rehabilitación tras una lesión del LCA

Tanto si el paciente ha sufrido una rotura total (con o sin cirugía) como si ha sido una rotura parcial se van a producir a grandes rasgos las mismas fases de recuperación aunque pueden variar los tiempos:

Fase Inicial Inflamatoria:

Tras la rotura o cirugía la articulación se encuentra ante un traumatismo reciente, hay daños que muchas veces no afectan solo al ligamento, sino que pueden abarcar también al menisco, otros ligamentos…, las heridas de la operación si la hay…, todo esto supone una inflamación articular aguda con hinchazón, dolor disminución del movimiento, atrofia…

Por tanto, estos serán los puntos principales que deberá tratar el fisioterapeuta durante la primera fase:

  • Mediante movilización pasiva usando Artromot Active (un sistema revolucionario de movilización automático con sensores) que además de mantener la movilidad contribuye a bajar rápidamente la inflamación.
  • Usamos el láser de alta potencia para acelerar la cicatrización de las heridas de la cirugía, ligamento, meniscos, etc.
  • También usaremos ejercicios isométricos, electroterapia, terapia manual…
  • Si la inflamación es muy grande y hay mucho dolor podemos usar también Biotronic Physicalm que mejora la circulación linfática, venosa y regula el dolor haciendo que la inflamación baje y la recuperación sea más agradable.

Fase Regenerativa:

En esta fase la inflamación y el dolor iniciales han pasado y nos centramos en regenerar todas las estructuras afectadas utilizando según la estructura que sea la EPI que es útil para ligamentos laterales o cuernos meniscales o el Láser de Alta potencia con el que además se puede regenerar el cartílago hasta ciertos grados.

En esta fase el fisioterapeuta recomendará la marcha sin muletas, tendremos el rango de movimiento completo y comenzaremos a trabajar muscularmente con mayor intensidad. Al principio trabajaremos mucho isquiotibiales por lo que hemos explicado antes, además de gemelos y no tanto cuádriceps. Usaremos primero el propio peso y luego gomas elásticas y Compex Wireless para activar musculatura y recuperar la musculatura en menor tiempo.

Fase Readaptativa:

Hacia el tercer mes (a veces más), podremos comenzar el trabajo de readaptación ya que la musculatura ha ganado fuerza y la articulación con un ligamento desinflamado y más estable pueden comenzar a cargar más.

Para una buena readaptación es necesario conocer con más precisión en qué estado muscular está el paciente y si hay músculos muy activos o muy poco activos o si hay diferencia de fuerza entre grupos musculares claves como cuádriceps-isquios, etc… Para poder valorar todo esto realizaremos una valoración muscular completa con el Preparador Físico y la ayuda de Smartcoach. 

En esta fase, también empezaremos a trabajar con la Plataforma vibratoria Fitvibe, trabajando el fortalecimiento, posiciones inestables, movimientos inestables… La ventaja de usar una plataforma vibratoria es que activaremos mucha más musculatura de la habitual durante un ejercicio sencillo de fortalecimiento o un ejercicio de equilibrio. Con el fisioterapeuta comenzaremos a trabajar con bosu, platos diversos de inestabilidad y muy importante: el trabajo con la Polea Cónica ya que es la única forma de reproducir en la articulación un movimiento similar y controlado al que le produjo la lesión.

Con este tipo de entrenamiento funcional los tiempos de recuperación se acortan hasta llegar a 5 meses en algunos deportistas. Aunque lo más habitual son 6 ó 9 meses hasta estar completamente recuperado, desde el punto de vista de la fisioterapia.

Notas de nuestro fisioterapeuta en Fuengirola:

  • Recuerda que en roturas totales muchos doctores no consideran la cirugía necesaria si la vida que se lleva es sedentaria o de baja actividad.
  • Recuerda en caso de cirugía lo más recomendable es hacer fisioterapia antes y después de la cirugía.

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